La compañía aseguró que mantiene estándares de debida diligencia en derechos humanos y anunció reuniones técnicas para exponer avances ante el consejo ético del fondo.
Ecopetrol respondió a su exclusión del Fondo Soberano de Noruega y aseguró que sus actuaciones se mantienen dentro de los estándares nacionales e internacionales en materia de derechos humanos y relacionamiento con comunidades étnicas.
La decisión fue adoptada tras la evaluación del Consejo de Ética del fondo, organismo independiente encargado de revisar si las empresas en las que invierte cumplen criterios mínimos de conducta empresarial y respeto por los derechos humanos. Según esa revisión, se concluyó que existían afectaciones a comunidades en territorios donde opera la petrolera.
Frente a ese escenario, Ecopetrol sostuvo que su gestión se basa en el principio de debida diligencia y en los lineamientos de los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre empresas y derechos humanos. Además, indicó que tanto la Corte Interamericana de Derechos Humanos como la Corte Constitucional de Colombia han señalado que las afectaciones mencionadas en estos casos se relacionan con hechos cometidos por terceros en el contexto del conflicto armado, y no con actuaciones directas de la empresa.
La compañía también expresó respeto por las valoraciones hechas por inversionistas y organismos internacionales, al tiempo que anunció un ciclo de reuniones técnicas con el Consejo de Ética del Fondo Soberano de Noruega. El objetivo de esos encuentros será presentar avances, aclarar actuaciones y buscar una mayor alineación con los criterios exigidos por ese inversionista.
En su pronunciamiento, Ecopetrol destacó que viene trabajando de manera articulada con entidades del Estado para cumplir decisiones judiciales y avanzar en procesos de diálogo con comunidades étnicas. Entre esas acciones mencionó acercamientos con autoridades de ASOUWA para garantizar el derecho a la consulta previa, libre e informada.
La empresa también señaló que ha respaldado espacios de concertación con el Gobierno nacional, entre ellos la financiación de la Mesa de Diálogo con la Nación U’wa, y que espera concluir la construcción del centro de pensamiento de ese pueblo indígena.
Por su parte, Cenit, filial encargada del transporte de hidrocarburos dentro del Grupo Ecopetrol, reportó intervenciones puntuales en los territorios. Entre ellas, la profundización de un tramo del Oleoducto Trasandino que interfería con el acceso a la Casa de la Sabiduría Marcos Pai, así como acciones orientadas a la protección de comunidades U’wa y Awá.
La compañía agregó que también ha desarrollado inversiones socioambientales, tanto voluntarias como obligatorias, además de proyectos bajo el mecanismo de Obras por Impuestos en departamentos como Putumayo y Nariño.
