Tensión en la frontera: transportadores de Colombia y Ecuador alistan posible paro binacional
Gremios del transporte de carga de Ipiales y Carchi advirtieron sobre una eventual paralización conjunta tras el impacto generado por los aranceles del 50 % entre ambos países.
La tensión comercial entre Colombia y Ecuador comenzó a sentirse con fuerza en la frontera, donde gremios del transporte pesado anunciaron que avanzan en la preparación de un posible paro binacional como respuesta a los aranceles del 50 % aplicados por ambos gobiernos.
La eventual protesta involucraría a transportadores de Ipiales, en Colombia, y de la provincia del Carchi, en Ecuador. Aunque la fecha y la hora de la paralización todavía no han sido confirmadas, representantes del sector indicaron que la decisión ya fue discutida y que el anuncio oficial se hará en las próximas horas.
La medida fue analizada al cierre de una reunión binacional realizada en Ipiales, en la que participaron autoridades locales, dirigentes gremiales y actores vinculados a la cadena logística y comercial de ambos lados de la frontera. Durante el encuentro se evaluaron las consecuencias que han dejado las recientes decisiones arancelarias sobre el empleo, el comercio y la movilidad de carga en la zona.
Uno de los voceros del sector transportador en Ipiales aseguró que, además de las gestiones institucionales, el gremio contempla una acción directa ante la falta de soluciones. Señaló que la decisión ya está encaminada, aunque la coordinación interna aún no ha sido revelada públicamente.
Desde Ecuador, dirigentes del transporte pesado también manifestaron su respaldo a una eventual jornada de protesta conjunta. La intención, según expusieron durante el encuentro, es que cualquier medida se realice de manera simultánea en ambos países para aumentar su impacto y visibilidad.
Sin embargo, dentro del mismo sector también surgieron voces que pusieron en duda la efectividad de un paro en las condiciones actuales. Algunos representantes gremiales advirtieron que la actividad del transporte de carga ya se encuentra fuertemente reducida en la frontera por cuenta de las restricciones comerciales, por lo que una parálisis adicional tendría un efecto limitado sobre una operación que ya está golpeada.
Además del efecto sobre los transportadores, los gremios alertaron por las repercusiones sociales y económicas en la región fronteriza. Según expusieron, la caída del intercambio formal ha afectado a camioneros, bodegas, agencias de aduana, importadores, estibadores y también a negocios que dependen del movimiento de viajeros y mercancías, como restaurantes, hoteles, lavaderos y parqueaderos.
El sector hizo un llamado a los gobiernos de Colombia y Ecuador para que revisen la política arancelaria y busquen restablecer las condiciones normales del comercio fronterizo, al considerar que las actuales restricciones están afectando a las economías locales y frenando oportunidades de intercambio entre ambos países.

